Allora y Calzadilla

Encuentro imágenes suyas en Internet de tanto en tanto. Las últimas, Forecast (2010), una red blanca suspendida en el aire, y Under Discussion (2005), el vídeo de un muchacho atravesando el mar sobre una mesa patas arriba.

La primera obra que vi de Jennifer Allora (EEUU, 1974) y Guillermo Calzadilla (Cuba, 1971) fue hacia 2003. Se trataba de la instalación Traffic Patterns, que iluminaba una estancia de verde, rojo o ámbar siguiendo el dictado de un semáforo situado en Puerto Rico. Era interesante quedarse un rato experimentando cómo cambiaban las luces y con ellas la percepción y las emociones, y pensar, simultáneamente, en el semáforo y en San Juan, cálido y bullicioso en la imaginación.

Me gusta que aquí, como en otras de sus obras, un elemento de la instalación se supedite a otro ubicado fuera de contexto y/o con reglas propias, fijas e incontrolables, introduciendo así la arbitrariedad y el azar en la pieza y haciéndola extrañamente dependiente y autónoma.

El sonido y la luz son elementos recurrentes. Wake Up (Despierta), una instalación realizada para la Renaissance Society (Chicago) en 2007[1], se estructura alrededor del toque de diana militar interpretado por diferentes músicos de maneras muy diversas[2]. Una construcción de pasillos en zig-zag divide la sala diáfana en espacios más pequeños, iluminados intermitentemente de un naranja-dorado que varía en intensidad y ritmo según el sonido de la trompeta. Ésta a veces chilla largamente o se convierte en un pitido insoportable (para mí) o evoca, como sugiere el comisario Hamza Walker, las trompetas del Juicio Final, un grito que sigue reverberando en el silencio. Obviamente, el despertar es de la conciencia y me satisface que no se invoque a través de la razón sino del cuerpo y de los sentidos, sacudiéndonos el sueño violentamente. (Se puede ver en youtube.)

Me gusta la obra de Allora y Calzadilla por su ambición de influir, aunque sea levemente, en situaciones reales mediante acciones poéticas que huyen del adoctrinamiento y la pedagogía[3]. Esta es la razón de que me interese especialmente Land Mark, un proyecto desarrollado en la isla de Vieques, 10 km al sureste de Puerto Rico [4].

Desde de los años cuarenta, Vieques ha estado en manos del Ejército estadounidense en calidad de almacén de armas y campo de entrenamiento, operaciones y pruebas, una especie de parque temático castrense. Como tal, se ha alquilado a terceros países y en ella se han preparado las guerras de Vietnam, Corea, Bahía de Cochinos, los Balcanes, Somalia, Haití, el Golfo Pérsico, Afganistán e Irak. De sus 13.355 hectáreas, hasta 2003, 10.000 pertenecían al Ejército. Sólo en 1998 cayeron sobre la isla 23.000 bombas. Entre las sustancias utilizadas sobre el terreno están el uranio y el napalm.

Los viequenses, expropiados de sus tierras y reubicados dentro o fuera de la isla, han opuesto resistencia con mayor o menor cohesión, continuidad e intensidad, entorpeciendo la actividad militar de forma ingeniosa y arriesgada: actuando como escudos humanos, atascando las hélices de los barcos, tejiendo redes activistas a través de Internet. Finalmente, en 2003, el Ejército abandonó la isla y ésta pasó a ser custodiada por el Departamento del Interior de Estados Unidos.

Como residentes en Puerto Rico, Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla se unieron en 2000 a la lucha de los viequenses con acciones creativas acordes, primero, con la evolución del conflicto y, después, con el incierto destino de la isla.

Durante la ocupación, confeccionaron suelas grabadas con dibujos y eslóganes ilustrando denuncias y propuestas de futuro, de manera que quien se adentrara furtivamente en la zona militar dejara tras de sí no sólo prueba de su presencia sino también un reguero de reivindicaciones (Land Mark: Footprints, 2001-2002).

El sonido de la trompeta marca y explora el territorio en Returning Sound (2004), un vídeo realizado para celebrar el abandono de la isla por parte del Ejército y advertir, también, sobre la precariedad de la victoria. Soldada al tubo de escape de un ciclomotor, la trompeta gime subordinada al acelerador, la velocidad, las vueltas de la carretera y los accidentes del terreno. En la moto, Hernán, un conocido activista local, recorre lugares de la isla antes prohibidos barriendo el territorio y tocando alerta.

Atravesar el mar con lo que uno tiene a mano o convertir la mesa de negociaciones en vehículo e instrumento de acción y exploración es lo que parece sugerir Under Discussion (2005). En él, Diego, el hijo de un pescador de Vieques, surca los mares sobre una mesa vuelta del revés, mostrando y marcando nuevamente un territorio que sigue fuera del alcance de los viequenses.

http://www.youtube.com/watch?v=i-fGxVNa2OQ

 “¿Quién va a ocuparse del desarrollo de esta tierra? ¿Quién se beneficiará cultural, económica y políticamente? ¿Cómo se puede fomentar el debate democrático de estas cuestiones?”

El interés de Allora y Calzadilla por los materiales y su desarrollo formal y por cuestiones relativas a la definición del objeto artístico está presente en Growth (2006), una de mis favoritas, doppleganger de la escultura orgánica y encantadora en su humor y delicadeza. También en Forecast (2010) donde sorprenden una red cayendo sobre el agua, “en el momento justo de inmovilidad entre la suspensión y la caída”. El resultado es un elemento amorfo que bien podría haberse generado por ordenador, una perfecta escultura flotante, una aparición prodigiosa.

Me encanta que en su obra la forma cambie tanto y el fondo sea tan coherente.

Allora & Calzadilla representarán a Estados Unidos en la Bienal de Venecia 2011.

[1] Renaissance Society. Wake Up forma parte de una serie de tres piezas sobre el efecto y usos de la música militar: Clamor, 2006 (Moore Space, Miami); Wake Up, 2007 (Renaissance Society, Chicago); y Sediments, Sentiments (Figures of Speech), 2007 (San Francisco Art Institute). Allora & Calzadilla. Oslo: Nasjonalmuseet for Kunst, arkitektur og design, 2009, pp. 70-73. Para más información sobre Wake Up se pueden consultar los vídeos y textos de la exposición en la página de la Renaissance Society.

http://www.renaissancesociety.org/site/Exhibitions/Intro.Allora-and-Calzadilla-Wake-Up.148.html

[2] La premisa era que los intérpretes no pertenecieran a la misma tradición musical. Al final se llegó a una lista de siete músicos de Austria, Canadá, Argentina, Estados Unidos, Japón, Alemania y Líbano, respectivamente. Allora & Calzadilla. Oslo: Nasjonalmuseet for Kunst, arkitektur og design, 2009, p. 72.

[3]“Para nosotros la palabra protest significa proactive testing. Testar algo de forma activa. Creo que esto no debería limitarse a marchas y manifestaciones en la calle, sino aplicarse a todos los campos del saber: la ciencia, el arte, todo. Para nosotros la dimensión política o crítica es poder ofrecer un espacio para el cuestionamiento, para cuestionar nociones preconcebidas sobre la verdad o sobre posturas políticas. A ese nivel, el arte puede ser muy potente”. Paul Schmelzer. Insurgent Inquiry: The Art of Allora & Calzadilla.

http://eyeteeth.blogspot.com/2004/04/insurgent-inquiry-art-of-allora.html

[4] La información sobre el proyecto es de Allora & Calzadilla. Land Mark. París: Palais de Tokio, 2006.

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